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martes, 13 de enero de 2015

PONERSE METAS DEL AÑO, ALCANZABLES Y REALISTAS - J-M. Dupuis


Audio on-line de este texto, aquí.

 A mí me gustan los buenos propósitos, lo reconozco.

Claro que no los del tipo "apuntarme al gimnasio-aprender inglés-adelgazar-dejar de fumar". Y no porque no sean unos buenos objetivos en sí mismos, sino porque así planteados son tan buenos como efímeros y, con el paso de los días, se disolverán como azucarillos en agua.

Y llegará este año a su fin y quien así se los planteó probablemente estará en el mismo punto en su nivel de forma física, conocimiento de idiomas, peso y consumo de tabaco. Y, lo que es peor, con una aguda sensación de fracaso, pues no logró nada de lo que se había planteado como prioritario.

Plantearse buenos propósitos es innegablemente positivo, pues quien lo hace demuestra que quiere avanzar, que es consciente de que hay aspectos mejorables y que su máxima ambición no es quedarse como está, sino mejorar su vida, avanzar y progresar.

Mi consejo al plantearse propósitos es que éstos sean lo suficientemente ambiciosos como para lograr cambios sustanciales en la vida, pero que a la vez sean metas alcanzables y realistas. Y que vayan acompañados de un plan de acción.

Si uno se plantea como propósito llegar al verano con un cuerpo de top model, está claro que eso no es un propósito, sino un deseo o un sueño, casi tanto como si se hubiera marcado como propósito que le toque la lotería.

Idéntico mal resultado logrará quien, por ejemplo, se haya apuntado al gimnasio el día 2 de enero (¡y son miles las personas que lo hacen!) en la esperanza de que el mero gesto de apuntarse y pagar (incluso por adelantado el año completo) baste para lograr el milagro.

Los propósitos que funcionan, además de realistas y alcanzables, exigen un compromiso con uno mismo para lograrlos. Y ese compromiso no se alcanza con un simple deseo, sino que hace falta una gran motivación para ser capaces de cumplir con nosotros mismos. Hace falta que por dentro, en nuestro interior, haya habido un trabajo de fondo que ponga a todo nuestro ser, a nuestra voluntad, a trabajar para alcanzarlo.


Pautas de alimentación que funcionan

Si yo le digo de pronto a alguien que no me conoce de nada que lo que puede hacer por su salud en este año que comienza, mucho más eficaz que cualquier otra cosa que se plantee, es un plan de acción que consista en:

  • Rebajar drásticamente su consumo de azúcar y de hidratos de carbono (incluidos los complejos, como los cereales integrales).
  • Incrementar su consumo de alimentos crudos de calidad.
  • Evitar los refrescos.
  • Dejar de consumir productos industriales.
  • Perder el miedo a las grasas saturadas "buenas".
  • Aumentar el uso de hierbas y especias en la cocina.
puede que a ese alguien no le suene a "buen propósito". E incluso puede que le parezca poca cosa.

Pero además ni siquiera lo cumplirá, pues no entenderá las razones de fondo que hay en cada uno de esos puntos... y acabará volviéndose a echar tres cucharillas de azúcar en el café del desayuno, a comer hidratos sin límite (pensando además que son buenos) y a no limitar el consumo de refrescos, bollería y productos industriales (creyendo, además, que si son light son sanos).

Sin embargo, quien me lee desde hace tiempo sabe que en esas pautas anteriores se concentran algunas de las claves de la buena salud y que, si se incorporan a los hábitos de alimentación, logran por sí mismas, casi sin hacer nada más, que quien las lleva a práctica mantenga un peso óptimo y se encuentre francamente mejor. Por lo tanto, los pondrá en marcha sin esfuerzo, pues estará íntimamente convencido de sus beneficios.

El convencimiento interno: la verdadera palanca del cambio

Mejorar la alimentación es uno de los objetivos más frecuentes año tras año (junto con lo del inglés y el gimnasio...).

Una vez más, pienso que es un buen objetivo (más que bueno: esencial) y, sin embargo, en tantísimos casos abocado también al fracaso. Y es que para muchos suele surgir como reacción a los desbarajustes y excesos del último tramo del año, y por eso se obligan a tomar insípidas comidas e insulsas ensaladas, un programa imposible de mantener y que al poco tiempo acaba terminando en un rotundo fracaso.

Más de uno a quien han operado de cáncer de pulmón ha seguido fumando a pesar de saber perfectamente sus nefastas consecuencias. Y es que el hecho de saber "en teoría" que "fumar mata" (como dicen los paquetes de tabaco) no basta para renunciar al placer y al hábito del tabaco. Las personas que dejan de fumar definitivamente no lo hacen más que a partir del momento en el que sienten el convencimiento interno de que ha llegado el momento de huir del tabaco.

Lo mismo ocurre con la alimentación. Y exactamente igual respecto a tener una postura crítica frente a los medicamentos.

Quien no me conozca y me oiga por primera vez decir que hay que ser críticos con los fármacos que nos recetan, y que existen alternativas naturales, quizá piense que se trata de puro alarmismo, e incluso puede que me acuse de cierto fundamentalismo a favor de las alternativas naturales.

Por el contrario, quien me lea desde hace tiempo (y sobre todo, quien lea mes tras mes a Thierry Souccar, autor de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, de los que tanto me ha oído hablar), se está empapando poco a poco de un pensamiento crítico respecto de los tejemanejes de la industria farmacéutica y de los intereses ocultos de los poderes oficiales y, en consecuencia, de la necesidad de tomar las riendas de nuestra propia salud.

Porque salvo contadas excepciones, los cambios que perduran en la vida son fruto de ideas y conocimientos a los que nos hemos expuesto una y otra vez, ideas que han calado en nuestro interior, que nos han convencido no en un instante, sino en nuestro yo más profundo.

Cuando uno se enfrenta a una idea nueva, a una nueva oportunidad, por mucho entusiasmo que crea tener, ese entusiasmo será más débil al día siguiente, más aún el día de después, y acabará muy probablemente por desaparecer tras unos días o semanas. Es pura psicología.

Por el contrario, quienes de verdad cambian y se mantienen firmes en sus propósitos son quienes se han empapado intensamente y a lo largo de un cierto tiempo de los hechos que demuestran que es necesario cambiar. Y es que el trabajo se hace en el subconsciente.

Los suscriptores de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, al igual que yo mismo, no son unos fanáticos "antimedicamentos". Pero sí le aseguro que tienen muy claro que los fármacos no son inocuos, que hay poderosísimos intereses detrás de la industria farmacéutica y sanitaria y que es más cierto que nunca que somos lo que comemos.

Si en nuestra alimentación nos atiborramos de productos industriales, de aditivos químicos, de alimentos para los que nuestro organismo no está preparado, de productos indigestos... es inevitable que desarrollemos intolerancias, desajustes, carencias...

Las plagas de obesidad, de alzheimer, de problemas digestivos, de alergias y de cáncer, entre otras, no son fruto de la casualidad. Y es absurdo que luego pretendamos que se solucionen a base de fármacos y más fármacos. Lo prueba el hecho de que pese a que la industria farmacéutica está supuestamente realizando más avances que nunca, los grandes males en cuanto a salud siguen campando a sus anchas entre las poblaciones más avanzadas.

¿Qué está pasando?

¿No es más lógico que cada uno de nosotros, en nuestra casa, proporcione a su organismo los nutrientes que necesita (y deje de darle lo que le perjudica)? ¿No es más razonable adoptar desde el convencimiento hábitos de vida en coherencia con el bienestar de nuestro cuerpo? ¿No es mejor contar con la información -basada en hechos científicos y contada desde la independencia- que nos permite tomar las decisiones adecuadas respecto a nuestra salud?

Estoy seguro de que quienes ya reciben mes tras mes Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar están en una situación de clara ventaja frente al resto en cuanto a salud se refiere. Conocen los mecanismos internos de enfermedades como el alzheimer, el parkinson, las alergias, el colon irritable, el dolor de cabeza o la degeneración macular, entre muchas otras. Y saben qué hacer y qué no hacer si quieren ayudar a su cuerpo, desde dentro y de forma no agresiva, a mantenerse sano y a sanar cuando deja de estarlo.

Un paso adelante

Si usted lleva tiempo leyéndome, quizá en su subconsciente algo le dice que ha llegado el momento de dar un paso al frente en favor de su salud. Ahora que ha comenzado un nuevo año, es el mejor momento para que cristalicen sus buenos propósitos de apostar por la salud. Por la suya propia y la de los suyos.

Si de verdad entre sus propósitos para este año está mejorar su salud, le invito a hacer caso al "runrún" que siente en su interior. Le invito así a apostar por Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar.

Por un módico precio, prácticamente simbólico (mucho menos de lo que cuesta cualquier gimnasio, por ponerlo en comparación con uno de los propósitos “clásicos”), estará invirtiendo en los cimientos de una salud óptima. Por eso le invito a unirse a quienes hemos hecho del pensamiento crítico y de la salud una forma de entender la vida.

Juntos desde el convencimiento

Cuando hablo de apostar por algo desde el convencimiento, también lo aplico a la propia suscripción a Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar. Sólo tiene sentido que los reciba mes a mes si está convencido de su utilidad. Por eso la suscripción cuenta con una garantía incondicional de 30 días, durante los cuales podrá cancelar su suscripción y recibir el reembolso de su dinero. De esta forma no corre ningún riesgo y además podrá conservar para siempre los regalos de bienvenida que le enviaremos.

La salud bien entendida es una apuesta a largo plazo, por lo que sólo si usted quiere seguiremos mes tras mes junto a usted, haciéndole llegar la mejor información de salud, la más avanzada y revolucionaria. Para que usted la utilice desde el convencimiento.

 
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¡A su salud!

Juan-M. Dupuis

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Título original del artículo: Rompa su lista de buenos propósitos para 2015

miércoles, 31 de diciembre de 2014

10 MITOS E IDEAS FALSAS SOBRE SALUD Y ALIMENTACIÓN - Estudios Científicos de este milenio

Las consignas “oficiales” en cuanto a nutrición que se difunden en colegios, hospitales y medios de comunicación son inexactas y contradictorias.
Entre todas ellas, he preparado una lista de 10 grandes mentiras, mitos e ideas falsas. No son las únicas, pero me parece que ahora que termina un año es una buena ocasión para dejarlas atrás y empezar año con ideas claras que tendrán un gran beneficio sobre su salud. Ahí va la lista:

Audio on line de este texto, aquí. 

1. “El desayuno ideal”

Las recomendaciones oficiales aconsejan tomar para desayunar una rebanada de pan con mantequilla y mermelada, un zumo de naranja y un bol de leche.

Encontramos una variante de este mito en las cajas de cereales, que martillean a los niños diciendo que su desayuno ideal debe estar compuesto, por ejemplo, de un “bol de corn flakes con leche (para el calcio) y zumo de naranja (para las vitaminas)”.

Falso, falso, falso y mil veces falso.

Estos desayunos son bombas de azúcar: el zumo de naranja es rico en fructosa, el “azúcar malo” que aumenta la glucemia y que se transforma en grasa mala; la leche contiene mucha lactosa, que es otro tipo de azúcar. El pan con mermelada, o los cereales, también tienen muchos glúcidos y, en contacto con la saliva, el almidón del pan se transforma en glucosa y así se dispara el nivel de azúcar en sangre pocos minutos después de su absorción.




                            10 MITOS E IDEAS FALSAS SOBRE SALUD Y ALIMENTACIÓN
                                                  - Estudios Científicos de este milenio


Tanto azúcar obliga al páncreas a producir un montón de insulina, lo que puede conllevar una crisis de hipoglucemia hacia las 11 de la mañana, con una disminución de la energía y un aumento del peso en forma de grasas malas, todo acompañado de una sensación de hambre que no desaparece.

En la facultad de dietética y ciencias de la nutrición de la Universidad de Kansas, varios investigadores publicaron un estudio en febrero de 2010 que demostraba que, por el contrario, el desayuno debe ser rico en proteínas. Menos glúcidos y más proteínas aumentan la energía y disminuyen la sensación de hambre a lo largo de la jornada, sin que aumente el número de calorías ingeridas durante el día. Realmente, las calorías adicionales consumidas en un gran desayuno se ven compensadas por un descenso similar de las calorías en otras comidas, sin que uno se dé cuenta. Así que no tendrá que hacer ningún esfuerzo.

Asimismo, sustituir los glúcidos por grasas buenas permite que disminuya la glucemia (el nivel de azúcar en sangre) y aumenta la sensación de saciedad, lo que disminuye el apetito y, por lo tanto, se deja de picar durante el día.

Por eso, un buen desayuno debe aportar las suficientes proteínas y grasas buenas. Lo mejor es que incluya alimentos como huevos, tortilla, aguacate, una loncha de salmón, de jamón, aceitunas, queso de oveja, nueces, almendras y otros frutos con cáscara o, incluso, unas verduras acompañadas de una vinagreta.

Esto le dará una verdadera sensación de saciedad, le aportará energía y tendrá un apetito moderado al mediodía que, a fin de cuentas, beneficiará su salud y su línea.


2. “La leche es buena para los huesos”

No existe la más mínima prueba de que la leche confiera más solidez a los huesos y prevenga las fracturas, sino que más bien es justamente lo contrario. Lo acaba de demostrar un nuevo estudio de Harvard (que es el resultado de todos los datos científicos que ya se tenían sobre este tema).

Ingerir más leche durante la adolescencia supone más riesgo en los hombres a padecer fractura de cadera. En las mujeres, el consumo de leche no supone ningún cambio. (1)

Además, según un estudio del año 2012 publicado en el American Journal of Epidemiology, los hombres que durante la adolescencia tomaron más lácteos tienen un riesgo significativamente superior de desarrollar cáncer de próstata. (2)

Según Thierry Souccar, uno de los mayores especialistas en nutrición, de renombre internacional (además de responsable de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, de los que tanto les hablo), asegura que “es necesario que las autoridades sanitarias reconozcan su error y asuman que se habían equivocado al incitar a toda la población a consumir de tres a cuatro productos lácteos al día 'con el objetivo de prevenir las fracturas'”. “Deben abstenerse a partir de ahora de fomentar el sobreconsumo de dichos alimentos y recomendar la moderación”, asegura. (3)

3. “Los alimentos light son buenos para la salud”

¿Ha probado a qué sabe un alimento al que se le ha retirado toda la grasa? Pues exactamente a cartón. Nadie se lo comería.

La industria agroalimentaria lo sabe y por eso, cuando fabrica un alimento light, añade otras cosas para compensar la falta de grasas.

En general, se trata de azúcares: azúcar, jarabe de glucosa-fructosa o edulcorantes artificiales como el aspartamo.

Estos alimentos hacen que la sensación de tener ganas de comer apriete con fuerza. Las grasas, por el contrario, dan una sensación duradera de saciedad porque se quedan más tiempo en el estómago mientras las digieren los jugos gástricos.

Por lo tanto, es difícil adelgazar cuando se comen productos con bajo contenido en grasas.

4. “Los huevos son malos para la salud”

Una de las verdaderas hazañas de los dietistas modernos es haber demonizado uno de los mejores alimentos para el ser humano: los huevos.

La yema de huevo, según ellos, es poco menos que veneno, ya que es terriblemente rica en colesterol y, por lo tanto, factor de enfermedades cardíacas.

Es cierto que una gran yema de huevo contiene 212 mg de colesterol, que es mucho en relación con otros alimentos.

Sin embargo, también es cierto, tal como se ha demostrado, que el colesterol alimentario no aumenta el colesterol sanguíneo. El colesterol sanguíneo lo fabrica el hígado a partir del azúcar. ¿Cuántas veces habrá que repetirlo?

Un enorme estudio, basado en 4 millones de personas y de reciente publicación en el British Medical Journal, ha concluido de nuevo que comer un huevo al día no aumenta en absoluto el riesgo de enfermedad cardíaca y que puede disminuir el riesgo de ataque cerebral (AVC), salvo en las personas diabéticas. (4)

Cabe destacar también que la yema de huevo es muy rica en luteína y zeaxantina, dos antioxidantes extraordinarios que protegen magníficamente los ojos contra las cataratas y la degeneración macular. (5)

5. “Comer muchas proteínas es malo para el riñón”

Las dietas hiperproteínicas reciben fuertes críticas porque provocan problemas de riñón y osteoporosis.

Una vez más, lo cierto es justo lo contrario.

A largo plazo, comer proteínas vuelve a los huesos más sólidos y disminuye tremendamente el riesgo de fracturas, según un gigantesco trabajo de síntesis llevado a cabo recientemente por investigadores de la Universidad de Connecticut (Estados Unidos). Restringir el consumo de proteínas se describe incluso como “peligroso” para las personas con los huesos frágiles, según este estudio. (6)

En cuanto a los riñones, se trata de nuevo de otro mito. Estudios realizados en profundidad no han demostrado ningún vínculo entre las dietas ricas en proteínas y los problemas de riñón en las personas que gozan de buena salud. (7)

Pero ¡atención!: estamos hablando de personas sanas, sin problemas de riñón. En el caso de padecer insuficiencia renal se ha demostrado claramente que una disminución del aporte de proteínas preserva mejor la función renal en declive.

Comer más proteínas y menos cereales disminuye la tensión arterial, el nivel de colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas. (8)

En definitiva: deje de tener miedo a las proteínas, basta con acompañarlas siempre de generosas cantidades de verduras por su efecto alcalinizante, que normaliza el pH.


6. “Los aceites vegetales son mejores”

Los aceites vegetales ricos en ácidos grasos poliinsaturados se consideran buenos para la salud porque disminuirían el riesgo cardíaco.

No obstante, aquí hay un enorme malentendido, y es que no todos los ácidos grasos poliinsaturados tienen esas propiedades.

Los ácidos grasos poliinsaturados omega 6 tienen un efecto inflamatorio (malo para las arterias), mientras que los omega 3 son antiinflamatorios (buenos para las arterias).

El ser humano necesita consumir los omega 3 y los omega 6 de forma proporcional: si ingiere más cantidad de uno debe ingerir también más del otro. Se necesitan entre dos y cuatro veces más omega 6 que omega 3. La alimentación moderna es mucho más rica en omega 6 (presente en el aceite de girasol y el de maíz) y demasiado pobre en omega 3 (presente en el aceite de nuez y en el aceite de pescado, entre otras fuentes), lo que explica en parte el ascenso de las enfermedades cardíacas. La relación es a menudo de 1 a 20 ó incluso de 1 a 30.

Así pues, para mejorar su relación omega 6/omega 3, debe intentar disminuir el consumo de aceite de girasol y de maíz y aumentar a su vez el consumo de aceites ricos en omega 3. El aceite de oliva, rico en omega 9, también debe formar parte de su dieta.

¡Cuidado!: los ácidos grasos poliinsaturados son muy inestables, ya que se oxidan con facilidad y se vuelven tóxicos y dañinos para la salud. Esta oxidación se produce cuando los aceites se almacenan en botellas transparentes, expuestas a la luz, cuando las botellas se dejan abiertas sin el tapón y, con más rapidez si cabe, cuando se calientan.

Por lo tanto, hay que conservar como un tesoro las botellas de aceite vegetal en la oscuridad, en un lugar fresco y con el tapón puesto. Si vive solo o en pareja, elija botellas pequeñas para evitar tener una misma botella abierta varias semanas. Piense en tomar cápsulas de aceite de pescado (muy rico en omega 3) para mantener la buena relación omega 6/omega 3.

El aceite de linaza, pese a su consumo muy limitado en nuestro país, tiene interesantes propiedades nutricionales. Se obtiene de la semilla del lino, y es muy rico en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9. No sirve para freir (pues el calor lo descompone), sólo se debe consumir crudo. Debe conservarse en la nevera.

7. “Las grasas saturadas son malas”

En la década de los 60, se decidió de repente que las grasas eran las responsables de las enfermedades cardíacas, y en particular las grasas saturadas.

Esta novedad procedía de estudios sesgados y de decisiones políticas que se han demostrado ser un desastre.

Una gran revisión de artículos científicos publicada en 2010 concluyó de manera definitiva en una ausencia total de relación entre las grasas saturadas y las enfermedades cardíacas. (9)

Por lo tanto, no hay ninguna razón para privarse de las carnes grasas, del aceite de coco o de palma, muy ricos en ácidos grasos saturados, ni incluso de la mantequilla o la nata líquida si le sientan bien los productos lácteos.

Los alimentos grasos le aportan una sensación fuerte y duradera de saciedad, ya que tardan mucho en digerirse. Se mantienen más tiempo en el estómago que los glúcidos y las proteínas. Así pues, permiten regular mejor el apetito, limitar el picoteo entre horas, sentirse mejor, ser más activo y le ayudan a recuperar su peso natural.

8. “Todo el mundo debe comer cereales”

La idea de que el ser humano debe basar su dieta en los cereales siempre me ha parecido absurda.

La revolución agrícola, a partir de la cual el ser humano empezó a comer cereales, se produjo hace relativamente poco tiempo, si tomamos como referencia toda la evolución, y nuestros genes no han cambiado prácticamente desde entonces. El ser humano moderno es, ni más ni menos, un cazador-recolector con traje y corbata.

El tubo digestivo sigue siendo el mismo y no está hecho para digerir cantidades importantes de cereales.

Los cereales son pobres en nutrientes esenciales, en comparación con las verduras. Los cereales integrales también son ricos en ácido fítico, que se une a los minerales en el intestino, lo que impide que sean asimilados. (10)

El cereal más extendido en los países occidentales es, con diferencia, el trigo, que puede provocar en el ser humano todo tipo de problemas de salud, algunos menores y otros más graves.

El trigo moderno contiene grandes cantidades de una mezcla de proteínas llamada gluten, que una parte importante de la población no tolera y se manifiesta en forma de alergias, intolerancias e hipersensibilidades.

En ese caso, comer gluten puede dañar la pared intestinal, provocar dolores, gases, diarreas y fatiga. (11) El consumo de gluten también se asocia, según varios estudios muy serios, a la esquizofrenia, que es una enfermedad mental grave. (12)

De esta forma, reducir el consumo de cereales de la alimentación puede resultar excelente para la salud, siempre que, por supuesto, se sustituyan las calorías que se pierden por un consumo mayor de verdura, fruta, frutos con cáscara (como nueces, avellanas, almendras…) y otros alimentos ricos en nutrientes.

9. “El azúcar es malo, ya que son 'calorías vacías'”

Muchas personas piensan que el azúcar de mesa es malo porque no son más que “calorías vacías”. Es cierto que el azúcar es muy pobre en nutrientes esenciales, pero el problema va mucho más allá.

Los especialistas llaman sacarosa al azúcar de mesa. La sacarosa está formada por una molécula de glucosa y una molécula de fructosa.

Ahora bien, la fructosa es un azúcar malo si se consume aislado. En lugar de utilizarse para aportar energía a las células o al cerebro, como la glucosa, la fructosa la metaboliza el hígado, que la transforma en triglicéridos, que son grasas que circulan por la sangre y que aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas.

Comer mucha fructosa provoca resistencia a la insulina y a la leptina, la primera etapa hacia el síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes. Así pues, el azúcar de mesa es el principal responsable de los problemas de peso y, sin ninguna duda, el peor ingrediente de nuestra dieta alimentaria. Como es muy barato, es uno de los ingredientes que más utiliza la industria agroalimentaria. Constituye incluso la principal materia prima de sectores industriales enteros como la confitería, la pastelería, la industria de las mermeladas y la de bebidas.

Más que ir contra las grasas en la alimentación, hay que ir contra el azúcar… y verá cómo la aguja de su báscula vuelve tranquilamente a su peso normal, sin hacer nada más.

10. “La grasa engorda”

Vuelvo de nuevo al tema, ya que parece que todo el mundo piensa que comer grasas engorda.

Eso que se acumula bajo la piel y que nos vuelve gordos y blandos es la grasa. Así pues, se piensa de forma simplista que al comer grasa se tiene que aumentar a la fuerza la capa de grasa corporal.

Sin embargo, no es tan sencillo. Es cierto que las grasas contienen más calorías por gramo que los glúcidos y las proteínas, pero por otro lado tenemos un cierto rechazo natural a comer muy graso porque la grasa provoca rápidamente una sensación de saciedad e incluso de hastío, ya que la digerimos con menos facilidad, sobre todo si se consume sola. Eso no pasa con el azúcar, que podemos comer en grandes cantidades sin darnos cuenta, sobre todo cuando lo absorbemos en forma de alimentos que no tienen un gusto azucarado, como son el pan, la pasta o las patatas.

A la hora de adelgazar, no hay casi ninguna diferencia entre una dieta pobre en glúcidos y una dieta pobre en grasas.

Por el contrario, las dietas pobres en glúcidos parecen más eficaces a largo plazo. Además, mantienen una mejor salud cardiovascular. (13)

Con esta lista en la mano de 10 grandes mentiras y mitos sobre alimentación, le propongo que se trace algunos buenos propósitos de cara al próximo año para alimentarse mejor. ¿Se apunta al reto?

Le deseo un próximo año lleno de salud para usted y los suyos.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis

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Fuentes:


  1. Feskanich D, Bischoff-Ferrari HA, Frazier AL, Willett WC. Milk Consumption During Teenage Years and Risk of Hip Fractures in Older Adults. JAMA Pediatr 2013 Nov 18.
  2. Torfadottir JE. Milk intake in early life and risk of advanced prostate cancer. Am J Epidemiol 2012 Jan 15; 175(2): 144-53. Epub 2011 Dec 20.
  3. “Boire du lait ne protège pas des fractures : nouvelles preuves”. Lanutrition.fr. 21.11.2013
  4. Egg consumption and risk of coronary heart disease and stroke: dose-response meta-analysis of prospective cohort studies”. : BMJ 2013;346:e8539
  5. “Plasma Lutein and Zeaxanthin and Other Carotenoids as Modifiable Risk Factors for Age-Related Maculopathy and Cataract: The POLA Study”. Cécile Delcourt, Isabelle Carrière, Martine Delage, Investigative Ophthalmology & Visual Science (IOVS).

    “Lutein and Zeaxanthin Status and Risk of Age-Related Macular Degeneration”. Catharine R. Gale, Nigel F. Hall, David I. W. Phillips and Christopher N. Martyn. Investigative Ophthalmology & Visual Science (IOVS).

    “Evidence for protection against age-related macular degeneration by carotenoids and antioxidant vitamins”. D M Snodderly. The American Journal of Clinical Nutrition.

  6. “Dietary protein and skeletal health: a review of recent human research”. Kerstetter JE, Kenny AM, Insogna KL. Pudmed.
  7. “Dietary protein intake and renal function”. 2005. William F Martin, Lawrence E Armstrong and Nancy R Rodriguez. Nutrition & Metabolism
  8. “Effects of Protein, Monounsaturated Fat, and Carbohydrate Intake on Blood Pressure and Serum Lipids Results of the OmniHeart Randomized Trial”. Lawrence J. Appel, MD, MPH; Frank M. Sacks, MD; Vincent J. Carey, PhD; Eva Obarzanek, PhD; Janis F. Swain, MS, RD; Edgar R. Miller, MD, PhD; Paul R. Conlin, MD; Thomas P. Erlinger, MD, MPH; Bernard A. Rosner, PhD; Nancy M. Laranjo; Jeanne Charleston, RN; Phyllis McCarron, MS, RD; Louise M. Bishop, RD; for the OmniHeart Collaborative Research Group JAMA. 2005; 294(19):2455-2464. doi:10.1001/jama.294.19.2455.
  9. “Meta-analysis of prospective cohort studies evaluating the association of saturated fat with cardiovascular disease”.Patty W Siri-Tarino, Qi Sun, Frank B Hu, and Ronald M Krauss. The American Journal of Clinical Nutrition.
  10. F“Minerals and phytic acid interactions: is it a real problem for human nutrition?” H. Walter Lopez, Fanny Leenhardt, Charles Coudray and Christian Remesy. International Journal of Food Science & Technology. Volume 37, Issue 7, pages 727–739, October 2002
  11. “Gluten causes gastrointestinal symptoms in subjects without celiac disease: a double-blind randomized placebo-controlled trial”. Biesiekierski JR, Newnham ED, Irving PM, Barrett JS, Haines M, Doecke JD, Shepherd SJ, Muir JG, Gibson PR. Pubmed.
  12. “The gluten connection: the association between schizophrenia and celiac disease”. A. E. Kalaydjian, W. Eaton, N. Cascella and A. Fasano. Acta Psychiatrica Scandinavica. Volume 113, Issue 2, pages 82-90, February 2006
  13. “Systematic review and meta-analysis of clinical trials of the effects of low carbohydrate diets on cardiovascular risk factors”. F. L. Santos, S. S. Esteves, A. da Costa Pereira, W. S. Yancy Jr and J. P. L. Nunes. Obesity Reviews. Volume 13, Issue 11, pages 1048–1066, November 2012. Obesity Reviews. Volume 10, Issue 1, pages 36–50, January 2009

    “Low-carbohydrate nutrition and metabolism”. Eric C Westman, Richard D Feinman, John C Mavropoulos, Mary C Vernon, Jeff S Volek, James A Wortman, William S Yancy, and Stephen D Phinney
 Tomado de: Tener S@lud.
Título original del  artículo: 10 grandes mentiras que dejar atrás en este año que termina

jueves, 21 de agosto de 2014

LA ANATOMÍA COMPARADA DE LOS ANIMALES (en relación al tipo de alimentación) por el Dr. Milton Mills




Normalmente se describen a los seres humanos como "omnívoros." Esta clasificación se basa en la observación de que los seres humanos se alimentan generalmente de una variedad amplia de alimentos vegetales y animales. Sin embargo, la cultura, costumbre y el aprendizaje están confundiendo el entendimiento de la nutrición humana. Así, la "observación" no es la mejor técnica para utilizar al intentar identificar la dieta "más natural" para los seres humanos. Mientras que la mayoría de los seres humanos tienen un comportamiento omnívoro, todavía de la pregunta que se mantiene si los seres humanos son anatómicamente aptos para una dieta que incluya alimentos animales así como alimentos vegetales.

Una técnica mejor y más objetiva es mirar la anatomía y la fisiología humanas. Los mamíferos se adaptan anatómica y fisiológicamente para obtener y consumir una clase particular de dieta (Es práctica común al examinar los fósiles de mamíferos extintos analizar las características anatómicas para deducir la dieta probable del animal) por lo tanto, podemos observar a mamíferos carnívoros (se alimentan de carnes, huesos y restos animales), a los herbívoros (se alimentan de plantas) y a los omnívoros para ver qué características anatómicas y fisiológicas se asocian a cada tipo de dieta. A partir de ahí podremos mirar la anatomía y la fisiología humanas para ver a qué grupo pertenecemos.

 

Cavidad bucal
Los carnívoros tienen una abertura amplia de la boca con relación al tamaño de su cabeza. Esto confiere las ventajas obvias para desarrollar las fuerzas necesarias para agarrar, matar y descuartizar la presa. La musculatura facial se reduce puesto que estos músculos obstaculizarían una apertura amplia de la boca, y no participan en el proceso de deglución animal. En todos los mamíferos carnívoros, la articulación de la mandíbula es una simple bisagra que está ubicada en el mismo plano de la dentadura. Este tipo de articulación es extremadamente fuerte y actúa como el punto de apoyo para los "brazos de una palanca" formados por las mandíbulas superiores y las inferiores. Los músculos principales usados para articular las mandíbulas en carnívoros son los temporales. Este músculo esta tan desarrollado en los carnívoros que forman la mayor parte del volumen de los lados de la cabeza (cuando acaricias un perro, estás acariciando sus músculos temporales). El "ángulo" de desplazamiento de la mandíbula inferior en carnívoros es pequeño. Esto es porque los músculos masetero y los pterigoides que se insertan en ese lugar son de poca importancia para ellos. La mandíbula inferior de carnívoros no puede moverse hacia adelante, y tiene movimiento de lado a lado, es decir, lateralizado, muy limitado. Cuando muerde, las muelas con forma de cuchilla adyacentes a las mejillas se deslizan unos con otras, actuando como cuchillos que cortan la carne.

Los dientes de un carnívoro están discretamente espaciados para no retener restos de alimentos. Los incisivos son cortos, acentuadas y puntiagudos, y se utilizan para agarrar y destrozar. Los caninos son muy alargados y tienen forma de daga para actuar como puñal, desgarrar y matar a la presa. Los molares (carnassials) son aplanados y triangulares con los bordes dentados que funcionan como las láminas afiladas de las sierras. Debido a la articulación tipo bisagra que se empalma, cuando un carnívoro cierra sus mandíbulas, los dientes laterales a las mejillas actúan juntos de manera que semeja el movimiento de dos láminas cortantes de una tijera. 

La saliva de animales carnívoros no contiene las enzimas digestivas. Al comer, un carnívoro mamífero deglute rápidamente y no mastica su alimento. Puesto que las enzimas proteolíticas (que digieren proteínas) no se pueden liberar en la boca debido al peligro del autodigestión (que dañaría la cavidad bucal), los carnívoros no necesitan mezclar su alimento con saliva; simplemente muerden pedazos enormes de carne y los tragan enteros. 

Según teoría evolutiva, las características anatómicas consistentes con una dieta herbívora representan una condición más recientemente derivada que la del carnívoro. Los mamíferos herbívoros tienen musculatura facial bien desarrollada, labios carnudos, una abertura relativamente pequeña de la cavidad bucal y una lengua muscular y gruesa. La ayuda de los labios en el movimiento del alimento en la boca y, junto con la musculatura facial (de la mejilla) y la lengua, ayuda en la masticación del alimento. En herbívoros, la articulación de las mandíbulas no está en el mismo plano que el de los dientes, sino que está por encima. Aunque esta articulación es menos fuerte que la del carnívoro, es mucho más móvil y permite los movimientos complejos de la mandíbula necesarios para masticar los alimentos vegetales. Además, este tipo de articulación permite que los dientes superiores e inferiores laterales de la mejilla estén casi juntos a lo largo de las mandíbulas cuando la boca es cerrada, actuando como plataformas que muelen. 

El ángulo de la mandíbula se ha ampliado para proporcionar una amplia área para la inserción de los músculos, bien desarrollados, masetero y pterigoideo (éstos son los músculos principales de la masticación en animales herbívoros). Los músculos temporales son pequeños y de menor importancia. Los músculos masetero y del pterigoideo por su forma de inserción permiten desplazar la mandíbula inferior hacia los costados. Por consiguiente, la mandíbula inferior tiene un movimiento lateral pronunciado al comer. Este movimiento lateral es necesario para la acción de moler durante la masticación.

La dentadura de herbívoros es muy variada dependiendo de la clase de vegetales que cada especie particular se adapte para comer. Aunque estos animales diferencian en el tipo y número de dientes ellos los poseen, la variada clase de dientes comparten características estructurales comunes. Los incisivos son amplios, aplanados y semejan a las palas. Los colmillos pueden ser pequeños como en los caballos, prominentes como en hipopótamo, cerdos y algunos primates (en éstos se piensa que son utilizados para la defensa) o ausente. Las muelas, se ajustan y se aplanan generalmente en la parte superior para proporcionar una superficie que muele. Las muelas no pueden deslizarse verticalmente entre unas y otras de manera de semejar el movimiento de una rebanadora, sino que se deslizan horizontalmente para machacar y moler el alimento. Las características superficiales de las muelas varían dependiendo del tipo de vegetal que el animal come. Los dientes de animales herbívoros se agrupan muy cerca entre ellos, de modo que los incisivos actúen como un mecanismo cortante muy eficiente, y los molares superiores e inferiores forman plataformas extendidas para machacar y moler. Los dientes actúan como paredes limitando una cavidad bucal con un espacio grande, el cual es usado durante el proceso de masticación.

Estos animales mastican metódicamente y cuidadosamente su alimento, empujando el alimento hacia atrás y adelante, colocándolo en los dientes que muelen (molares) con la ayuda de los músculos de la lengua y de mejilla. Este proceso cuidadoso es necesario para romper las paredes celulares de las plantas para lograr la liberación de los contenidos intracelular digerible y lograr la mezcla con la saliva. Esto es importante por que la saliva de los mamíferos herbívoros a menudo contiene enzimas que digieren los carbohidratos (ptialina) comenzando de esa manera el proceso de digestión en la misma boca. 

 

Estómago e intestino delgado
Diferencias llamativas entre los carnívoros y los herbívoros se ven en estos órganos. Los carnívoros tienen un estómago (monocámara) simple y espacioso. El volumen del estómago de un carnívoro representa 60-70% de la capacidad total del sistema digestivo. Porque la carne es relativamente fácilmente digerida para ellos, sus intestinos pequeños (donde ocurre la absorción de las moléculas del alimento) son cortos - cerca de tres a cinco o seis veces la longitud de cuerpo. Puesto que estos animales hacen un promedio de una matanza alrededor de una vez por semana, un volumen grande del estómago es ventajoso porque permite que los animales traguen rápidamente al comer, ingiriendo tanta carne como sea posible de una vez la cual podrá ser digerida mas tarde mientras descansan. Además, la capacidad del estomago del carnívoro para secretar ácido clorhídrico es excepcional grande. Ellos pueden mantener el PH gástrico muy bajo, entre valores de 1 y 2 (N deT: acidez muy alta) aún en presencia de los alimentos. Esto es necesario para facilitar la digestión de la proteína y para matar las abundantes bacterias dañinas encontradas en las carnes. 

Debido a la dificultad relativa con la que son digeridas las plantas (por la presencia de grandes cantidades de fibras indigeribles) los herbívoros tienen un aparato digestivo significativamente más grande y en algunos casos mucho más elaborado que los carnívoros. Ellos consumen plantas que contienen elevadas proporciones de celulosa, la cual debe ser fermentada (en el tracto digestivo por actividad bacteriana) para obtener muchos nutrientes. Se clasifican como "rumiantes" (los fermentadores en porciones anteriores del tracto gastrointestinal) o fermentadores en partes posteriores del tracto gastrointestinal. Los rumiantes son los herbívoros con los estómagos "multi - cámara" (varias cámaras) mas conocidos. Los animales herbívoros que comen una dieta de la vegetación relativamente suave no necesitan un estómago "multi - cámara"". Tienen típicamente un estómago simple (una sola cámara), y un intestino delgado largo. Estos animales fermentan las partes difíciles de digerir de las plantas en sus porciones finales del intestino (colon). Muchos de estos herbívoros aumentan la sofisticación y la eficacia de sus tractos gastrointestinales incluyendo enzimas que digieren carbohidratos en la saliva. Un proceso de fermentación del estómago "multi - cámara" en un animal que consumió una dieta de la vegetación suave provocaría un derroche de la energía. Los alimentos y las calorías serían consumidos por las bacterias y los protozoos de la fermentación antes de alcanzar el intestino delgado para la absorción. El intestino delgado de los herbívoros tiende para ser muy largo (10 veces mayor que longitud de cuerpo, medidos desde la boca al ano) para permitir el tiempo y el espacio adecuados para la absorción de los alimentos.

Colon
El intestino grueso (colon) de carnívoros es simple y muy corto, pues sus propósitos solamente es absorber sal y agua. Es aproximadamente el mismo diámetro que el intestino delgado y, por lo tanto, tiene una capacidad limitada de funcionar como un reservorio. El colon es corto y sin apariencia abolsada. El músculo se distribuye a través de la pared, dando al colon un aspecto cilíndrico liso. Aunque una población bacteriana está presente en el colon de carnívoros, sus actividades son esencialmente putrefactivas.

En animales herbívoros, el intestino grueso tiende a ser un órgano sumamente especializado implicado en la absorción del agua y del electrolitos, producción y absorción de vitaminas, y/o fermentación de las fibras vegetales. El colon de herbívoros es generalmente más ancho que su intestino pequeño y es relativamente largo. En algunos mamíferos herbívoros, el colon tiene el aspecto abolsado debido al arreglo de las fibras del músculo en la pared intestinal. Además, en algunos herbívoros el intestino ciego (la primera sección del colon) es absolutamente grande y sirve como el sitio primario o accesorio de la fermentación.

Omnívoros
Uno esperaría que un omnívoro mostrara las características anatómicas que lo facilita para comer carnes y vegetales. Según la teoría evolutiva, la estructura del aparato digestivo del carnívoro es más primitiva que las adaptaciones herbívoras. Así, un omnívoro podría ser entendido como un carnívoro que demuestra algunas adaptaciones del aparato gastrointestinal a una dieta herbívora.

Éste es exactamente la situación que encontramos en el oso, el mapache y ciertos miembros de las familias caninas. (Esta discusión será limitada a los osos porque son, generalmente, representantes de los omnívoros anatómicos.) Los osos se clasifican como carnívoros pero son omnívoros anatómicos clásicos. Aunque comen algunos animales, los osos son sobre todo herbívoros con 70-80% de su dieta comprendida por plantas. (La excepción es el oso polar que vive en el congelado ártico pobre de vegetación y la alimentación primaria es la grasa de la foca.) Los osos no pueden digerir la vegetación fibrosa bien, y por lo tanto, su alimento es altamente selectivo. Su dieta es dominada por las hierbas, los tubérculos y las bayas. Muchos científicos creen que la razón de la hibernación de los osos es porque su principal alimento (vegetación) no está disponible en los fríos inviernos del norte. (Obsérvese que la hibernación de los osos polares es durante los meses del verano en que las focas son inasequibles.)

Los osos exhiben generalmente las características anatómicas coherentes con una dieta carnívora. La articulación de la mandíbula de los osos está en el mismo plano que los dientes molares. Los músculos temporales son muy desarrollados, y el ángulo de la mandíbula, pequeño, se corresponde al papel limitado el pterigoideo, y los músculos maseteros participan en el movimiento de la mandíbula. El intestino pequeño es corto (longitud de cuerpo de menos de cinco veces) como el de los carnívoros puros, y el colon es simple, liso y corto. La adaptación más prominente a una dieta herbívora en osos (y otros omnívoros "anatómicos") es la modificación de su dentición. Los osos conservan los incisivos, los colmillos grandes y los premolares de los carnívoros; pero las muelas se han ajustado con las cúspides redondeadas para machacar y moler. Los osos, sin embargo, no han adoptado las uñas características de los herbívoros y conservan las garras alargadas de los carnívoros. 

Un animal que captura, mata y come a la presa debe tener el equipo físico que hace a la depredación práctica y eficiente. Puesto que los osos incluyen cantidades significativas de carne en su dieta, deben conservar las características anatómicas que permiten que capturen y que maten animales. Por lo tanto, los osos tienen una estructura de la mandíbula, musculatura y la dentición que les permiten desarrollar y aplicar las fuerzas necesarias para matar y para descuartizar a la presa, aun cuando la mayoría de su dieta está basada de plantas. El oso tiene una articulación de la mandíbula tipo herbívoro (encima del plano de los dientes) que es una articulación, lejos, más eficiente para moler vegetación y que potencialmente permitiría que los osos aprovechar una gama más amplia de plantas en su dieta. Esta articulación es mucho más débil que la de los carnívoros. La articulación de la mandíbula de los herbívoros se disloca fácilmente y no soportaría bien las tensiones de someter la presa durante la lucha y/o en el quebrantamiento de los huesos (ni permitiría alcanzar la amplia gama de necesidades de los carnívoros). En la vida salvaje, un animal con una mandíbula dislocada pronto moriría de hambre o sería comido por otro y, por lo tanto, sería un resultado de la adaptación contradictoria. Una especie dada no puede adoptar, la más débil pero la más eficiente y móvil articulación del tipo herbívoro hasta que no haya basado su alimentación primaria en las plantas, ya que realmente estaría en riesgo de la dislocación articular, muerte y finalmente la extinción.

¿Qué somos nosotros?
El aparato gastrointestinal humano ofrece las modificaciones anatómicas consistentes con una dieta herbívora. Los seres humanos tienen labios musculares y una abertura pequeña de la cavidad bucal. Muchos de los "músculos supuestos de la expresión" son realmente los músculos usados en la masticación. La lengua muscular y ágil es esencial para comer, se ha adaptado al uso del habla y otras actividades. La articulación de la mandíbula es aplanada por una placa cartilaginosa y está localizado bien arriba del plano de los dientes. Se reduce el músculo de los temporales. La "mandíbula cuadrada característica" de los varones adultos refleja el proceso angular ampliado de la mandíbula y del desarrollado grupo de los músculos de los maseteros y pterigoideo. La mandíbula humana puede moverse adelante para enganchar las incisivos, y de lado a lado para machacar y para moler.

Los dientes humanos son también similares a ésos encontrados en otros herbívoros a excepción de los caninos (los colmillos de algunos de los monos son alargados y se piensa que son utilizados para la exhibición y/o la defensa). Nuestros dientes son algo grandes y lindan generalmente contra uno otro. Los incisivos son planos y como espada, útil para pelar, cortar y morder los materiales relativamente suaves. Los caninos no son serrados ni cónicos, pero son aplanados, romos y pequeños y funcionan como los incisivos. Los premolares y las muelas poseen un cuerpo casi cúbico, con su cara triturante aplanada y con protuberancias (llamadas cúspides), y son usados para machacar, moler y reducir a pasta los alimentos.

La saliva humana contiene la enzima amilasa que digiere carbohidratos. Esta enzima es muy importante en la digestión de los carbohidratos. El esófago es estrecho y preparado para el paso de pequeñas cantidades de comida masticada. El comer rápidamente, procurando tragar una cantidad grande de alimento o tragar alimentos difíciles de digerir y/o mal masticados (la carne es el culpable más frecuente) a menudo puede generar que la persona se ahogue. 

El estómago del hombre tiene una sola cámara, su acidez es suave. (Clínicamente, si una persona presenta un PH gástrico menor de 4-5 (es decir mucha mayor acidez de lo normal) cuando hay alimento en el estómago es tema de estudio.) La capacidad del estómago representa cerca de 21-27% de la capacidad total del tracto gastrointestinal. El estómago sirve como cámara de mezcla y almacenamiento, mezclando los alimentos y transformando la mezcla en una masa semi-líquida y regulando su entrada en el intestino delgado. El intestino delgado humano es largo, con un tamaño promedio de 10 a 11 veces la longitud de cuerpo. (Nuestro intestino delgado tiene un promedio de 6 a 9 metros. El tamaño de cuerpo humano se mide de la parte superior de la cabeza al final de la espina dorsal y de los promedios entre 0.6 a 0.9 metros en longitud en individuos normales.)
El colon humano demuestra la estructura saculada (abolsada) característico de los herbívoros. La sección del intestino grueso es más grande que la del el intestino delgado. El colon es relativamente largo. El colon del hombre es responsable de la absorción del agua y de los electrolitos y de la producción y de la absorción de ciertas vitaminas. Hay también fermentación bacteriana extensiva de los materiales fibrosos de las plantas, con la producción y la absorción de las cantidades significativas de energía (ácidos grasos de cadenas cortas) dependiendo del contenido de la fibra de la dieta. La manera que la fermentación y la absorción de metabolitos ocurre en el colon humano recientemente ha comenzado a ser investigado.

Resumen
En conclusión, vemos que los seres humanos tienen la estructura del aparato gastrointestinal de un herbívoro. El Humano no muestra las estructuras mezcladas que uno espera encontrara en un omnívoro anatómico, como los osos y los mapaches. De ahí que como resultado de la comparación del tracto gastrointestinal de los humanos con el de los carnívoros, herbívoros y omnívoros nos permite concluir que esta preparado para ser herbívoro.


CARNÍVORO HERBÍVORO OMNÍVORO HUMANOS

MUSCULOS FACIALES Reducidos para permitir una gran apertura de la boca bien desarrollados Reducidos bien desarrollados
MANDÍBULA Angulo no expandido Angulo expandido Angulo no expandido Angulo expandido
ARTICULACIÓN DE LA MANDÍBULA En el mismo plano que los dientes molares Por encima del plano de los molares En el mismo plano que los dientes molares Por encima del plano de los molares
MOVIMIENTOS DE LA MANDÍBULA Cortante movimiento lateral mínimo No cortante y gran movimiento lateral y antero-posterior Cortante movimiento lateral mínimo No cortante y gran movimiento lateral y antero-posterior
PRINCIPALES MÚSCULOS DE LA MANDIBULA Temporales Maseteros y pterigóideos Temporales Maseteros y pterigóideos
APERTURA DE LA BOCA CON RELACIÓN AL TAMAÑO DE LA CABEZA grande pequeña grande pequeña
DIENTES - INCISIVOS pequeños y puntiagudos anchos, de forma de pala aplanada pequeños y puntiagudos anchos, de forma de pala aplanada
DIENTES - CANINOS largos, afilados, puntiagudos y curvos desafilados, pueden ser pequeños a desarrollados. Su desarrollo está relacionado a la defensa largos, afilados, puntiagudos y curvos rudimentarios: pequeños y desafilados
DIENTES - MOLARES afilados y puntiagudos aplanados con cúspides. Superficies complejas. formas intermedias entre herbívoros y carnívoro aplanados con cúspides
MASTICACIÓN No mastica. Traga el alimento entero necesaria una gran masticación traga la comida entera o simplemente la rompe necesaria una gran masticación
SALIVA sin enzimas digestivas con enzimas para la digestión de carbohidratos complejos sin enzimas digestivas con enzimas para la digestión de carbohidratos complejos
TIPO DE ESTÓMAGO Simple Simple o con varias cámaras Simple Simple
ACIDEZ ESTOMACAL PH menor o igual a 1 medido con la comida en el estómago PH 4 a 5 con comida en estómago igual que carnívoro igual que herbívoro
CAPACIDAD ESTOMACAL 60% a 70% del total del volumen del tracto digestivo Menor del 30% del total del volumen del tracto digestivo 60% a 70% del total del volumen del tracto digestivo 21% a 27% del total del volumen del tracto digestivo
RELACIÓN LONGITUD DEL INTESTINO DELGADO Y EL CUERPO 3 a 6 veces la longitud del cuerpo 10 a 12 veces la longitud del cuerpo 4 a 6 veces la longitud del cuerpo 10 a 11 veces la longitud del cuerpo
COLON simple, corto y liso largo, complejo y saculado simple, corto y liso largo y saculado
HIGADO Puede detoxificar grandes cantidades de vitamina A No puede detoxificar grandes cantidades de vitamina A igual que carnívoro igual que herbívoro
RIÑON la orina que produce es extremadamente concentrada orina moderadamente concentrada igual que carnívoro igual que herbívoro
UÑAS / GARRAS garras afiladas uñas planas o desafiladas garras afiladas uñas planas





*Dr. Milton Mills, del PCRM
*Traducido al español por Cristian Megyes

Texto tomado de: http://www.uva.org.ar/anatomiacomparada.html

sábado, 21 de junio de 2014

LOS VEGETARIANOS SON MEJORES AMANTES: ¿MITO O REALIDAD?

Hace algunos años PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), declaró en un artículo que los vegetarianos, y aquellos que llevan una dieta basada en proteínas vegetales, tienen una mejor vida sexual; igualmente, estudios sugieren que este tipo de alimentación aumenta la atracción sexual y ayuda con un mejor desempeño en la cama. Pero, aunque yo podría hablar desde mi experiencia como vegana, prefiero en este blog compartir con ustedes los datos y dejarles que decidan por ustedes mismos...

Como saben, los vegetarianos y veganos no consumen ni carne, ni pollo, ni pescado y el libro "Long Life Now" de el autor Lee Hitchcox, asegura que el consumir grasas saturadas limita el flujo de sangre y aumenta la presión sanguínea, lo que afecta directamente la erección, ya que en especial las carnes rojas tienen gran contenido de grasa saturada. Millones de hombres en el mundo sufren de disfunción eréctil y muchos después de los 40 son impotentes, en un principio se pensaba que esta disfunción era producto de la ansiedad y el estrés, gracias a varios estudios  se ha podido comprobar que esta es una condición fisiológica y se puede tratar con una dieta baja en grasa.

Otro de los factores directamente relacionados con la vida sexual es el peso, ya que cuando se sufre de obesidad, los niveles energéticos del cuerpo son menores y por consecuencia también disminuye el apetito sexual. No todos los vegetarianos son flacos pero, la mayoría de los nutricionistas aseguran que una dieta vegetal es el primer paso para bajar de peso; eso, sin mencionar que la energía que tu cuerpo requiere para procesar la proteína animal es tres veces mayor, por eso cuando consumes carne te sientes cansado, contrario a la energía que disfrutas cuando tu dieta está llena de productos que en vez de quitarte energía, te la dan y eso aplica no solo para tu vida sexual, sino para todas tus actividades en general.


Estoy segura que haz escuchado ese famoso dicho: TÚ ERES LO QUE COMES, bueno, también hueles a lo que comes. En el sexo, el olor es fundamental, es la base de nuestra atracción sexual y se ha comprobado en varios estudios que, tanto hombres como mujeres, sienten mayor atracción sexual por personas que se han alimentado con dietas basadas en proteína vegetal. Imagínate la descomposición que sucede en tu organismo cuando consumes la carne un animal, que en último termino es un cadáver,  la cantidad de toxinas que debes eliminar a través del sudor y otros procesos, todo ello produce olores que no son los mejores afrodisíacos.

Lo anterior nos lleva a uno de los puntos más interesantes sobre este debate y es que la mayoría de los afrodisíacos naturales son parte de la dieta diaria de vegetarianos y veganos, ¡así como lo oyes!, ¡afrodisíacos naturales! Zanahoria, tofu, chocolate negro, espárrago,s entre otros, son fundamentales para tu vigor sexual.


Sea cual sea tu opinión sobre lo anterior, seas vegetariano o un consumidor de carne, existe algo en lo que podemos estar de acuerdo: Una dieta sana y una vida activa son importantes para el desempeño de cualquier función en tu vida diaria. Por ello es importante leer, estudiar y probar opciones que nos acerquen al bienestar personal y de pareja.

miércoles, 16 de abril de 2014

ES EL ENTORNO EL QUE TRANSFORMA NUESTRA BIOLOGIA - BRUCE LIPTON

Investigador celular de prestigio,
asegura que las creencias modelan nuestra salud.

La nueva biología cuántica 

Bruce Lipton, inició su carrera profesional como profesor de biología celular en diferentes universidades de Estados Unidos. Fue pionero en la investigación con células madre y sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno, sentaron las bases de la nueva epigenética. Sus descubrimientos (que iban en contra de la opinión científica establecida de que la vida es controlada por los genes) y el estudio de la física cuántica, le han llevado reclamar una nueva medicina, que tenga en cuenta la importancia del entorno y también la importancia de los campos energéticos en la curación. Es autor de libros como La biología de la creencia y La biología de la transformación.
Cómo apoyar la evolución espontánea de nuestra especie, ambos editados en castellano por Palmyra.



"Si a una persona, igual que a una célula, le cambias el entorno nocivo por uno sano,
sin medicamentos, entonces sana".


  
Esta se complementa con: LOS PENSAMIENTOS, CURAN MAS QUE LOS MEDICAMENTOS - BRUCE LIPTON
Audio de este texto para escuchar o descargar, aquí.

Entrevista

Ha conseguido aunar ciencia y espíritu. No es poco mérito, sobre todo si tenemos en cuenta lo alérgicos que son los científicos a los temas trascendentales. Pero Bruce H. Lipton es un investigador valiente y también un gran comunicador. Recorre medio mundo de conferencia en conferencia haciendo accesible a todos la llamada “nueva biología” y lo hace con increíble pasión. Para explicar cómo funciona la membrana celular – un tema complejo con términos como moléculas de fosfolípidos, proteínas integrales, etc. - recurre a ejemplos como un sándwich de mantequilla con aceitunas. Además de científico, es un divulgador nato y una persona encantadora.



Como biólogo, lleva décadas estudiando las células y ha llegado a la conclusión de que los genes no son la clave de la vida, como asegura la élite científica. ¿En qué no está de acuerdo?

Empecé mi carrera dando clases en la Universidad. Estaba enseñando que los genes controlan la vida, pero tenía un problema con este tipo de enseñanza. Según las teorías genéticas que conocemos, nosotros no elegimos nuestros genes. Si no nos gustan nuestras características, no podemos cambiar nuestros genes. Por tanto, si los genes controlan la vida, nosotros carecemos de ese control y entonces somos unas víctimas. Eso significa que, si hay casos de cáncer o de diabetes en nuestra familia, nosotros no podemos hacer nada: soy una víctima y no puedo cuidar de mí mismo, necesito que otros me cuiden.

Son las empresas farmacéuticas las que dicen que van a curarme y pagamos mucho dinero para ello. Y es verdad que la medicina hace milagros, pero solo en traumatología, porque si tengo un accidente, me hace falta otro corazón, me he roto una pierna, es ahí donde es efectiva la medicina. Si preguntas a un médico cómo funciona el cáncer, la diabetes, la artritis... cómo funciona la enfermedad, no lo sabe. Conoce la práctica, pero no tiene respuestas.


¿Los medicamentos pueden ser más peligrosos de lo que creemos?

Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Simplemente, meten la sustancia química en el cuerpo, pero las relaciones dentro del organismo humano son muy complejas. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Y esas personas son muchas más que las que mueren por tomar drogas ilegales.

Hay algo que no funciona en la ciencia médica, porque están matando mucha más gente de la que están ayudando. No saben cómo funciona el cuerpo ni las células.

No quiero ser muy duro con la medicina, porque hace cosas muy buenas, pero solo en traumatología.

Miguel Jara - Los Peligros del negocio Farmaceutico

 

¿Por dónde debería ir la investigación medica si quiere ayudar realmente en la enfermedad?

Tiene que aprender cómo funcionan las células. Hay dos grandes errores en la medicina. El primero es que creen que los genes controlan la vida. Dicen que se encienden y apagan. Pero los genes son como el plano de un arquitecto, un plano para crear las proteínas del cuerpo. Las proteínas nos dan nuestra estructura y nuestro comportamiento. Los genes no controlan la vida, son como un dibujo. Si estamos ante un arquitecto y le preguntamos si su dibujo está encendido o apagado, nos dirá que estamos locos. Y eso ocurre con los genes. Una vez que tienes los planos, necesitas un contratista para hacer la casa. Ahora sabemos que el sistema nervioso y la mente son ese contratista.


¿Cuál es, entonces, la clave para comprender la naturaleza de la vida?

En 1967, hace 44 años, estaba trabajando con células madre. Algunos piensan que la investigación con células madre es reciente, pero yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo.

Puse una célula madre en un plato petri y, como cada diez horas se divide en dos, al cabo de dos semanas, tenía miles de células, todas idénticas. Luego cogí algunas de ellas, las coloqué en otro plato y cambié el entorno celular (son más como peces porque viven en un entorno fluido).

Cambié la química en ese plato y ahí formaron músculo. Después, cogí otras del primer plato y las puse en un entorno diferente, y se formó hueso, y otras se convirtieron en grasa al volver a cambiar el entorno. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren.

Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Esto demuestra una cosa muy sencilla: el destino de la célula refleja lo que está ocurriendo en el entorno. Cambia el entorno y entonces cambiarás el destino. Eso de que los genes son los que controlan la vida es un cuento. Es el entorno el que la controla.

Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad. El humano es un plato petri cubierto de piel. ¡Es verdad! Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula.


¿Y qué controla la química de la sangre dentro del cuerpo?

El sistema nervioso. ¿Y qué química crea el sistema nervioso en la sangre? Pues depende del sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la célula, también enferma.

Si lo trasladas a un entorno sano, entonces sana. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno.

Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno. Pero hay una diferencia: la mente interpreta. Y así puede suceder que estemos en un entorno muy sano, pero si la mente lo lee como un entorno negativo o malo, crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora que podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada; han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.


Pero los científicos desprecian el efecto placebo y el poder de la mente para sanar.

Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una capsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. Deberíamos poder decir que la ciencia está separada de la industria farmacéutica, pero no es así, porque con el dinero de esta se está pagando el desarrollo de la ciencia, y ese dinero solo va esos estudios que dicen que las drogas funcionan. El dinero controla la ciencia.


Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.

He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo.

Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día; por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.

Si estoy huyendo de un león, deja de funcionar. Simple. Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario.

De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.

El 90 por ciento de la gente que va al médico es debido al estrés, y también el cáncer funciona igual.



"Las propias creencias se convierten en un campo energético,
por eso el placebo puede sanar y los pensamientos negativos, matar"


Usted insiste en sus libros en que la medicina convencional tampoco tiene en cuenta los campos energéticos.

Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible.

Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniana. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía.Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.


Si todo es energía, ¿los pensamientos también?

La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y este se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos... pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. Uno se llama placebo y el otro nocevo. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas.


Y eso enlaza con la física cuántica.

Totalmente. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.


Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente.

Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.


Pero no lo podemos controlar.

Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.


¿Eso significa que, a pesar de la educación voluntariosa de los padres, los niños absorben también sus enfermedades, o sus actitudes negativas, y así se 'programa' su subconsciente?

La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente.

Sería algo así como conducir un coche: si te enseñaron a conducir mal y has automatizado esa forma de conducir, pues lo más probable es que tengas accidentes. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.


¿Cómo podemos reprogramar el subconsciente?

Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Es tu propio comportamiento el que te lleva ahí, pero no te das cuenta. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también al consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”

Los pensamientos positivos, el conocimiento... solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente. Técnicas de psicología basadas en la energía como la hipnosis o el Psych-K, son una manera de cambiar el subconsciente; es como un aprendizaje, rápido.


Con sus investigaciones ha enlazado ciencia y creencia, un binomio que evitan la mayoría de los científicos. ¿Cree usted en la eternidad?

Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto de vista biológico. Si cojo mis celulas y las traslado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno.

Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Así que cojo otra, la enciendo, conecto el canal y vuelvo a ver el programa de Bruce, pero en otra tele, o lo que es lo mismo, en otro ser. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí. Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro.

Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.

Entrevista realizada por Montse Cano.